¿Cómo disminuir tu huella ecológica?

Resumen: ¿Alguna vez te has preguntado cual es el impacto de tus hábitos sobre el medio ambiente? ¿Piensas que llevas un estilo de vida sostenible? Y si crees que no,  ¿Sabes qué es lo que puedes hacer para que tu tu estilo de vida lo sea? Descubre todo lo que puedes hacer en este artículo.

  

¿Qué es la huella ecológica?

La huella ecológica  es un indicador de impacto ambiental que se obtiene a partir de la demanda humana de los recursos existentes en los ecosistemas del planeta, relacionándola con la capacidad ecológica de la Tierra de regenerar sus recursos.

Este indicador es clave para la sostenibilidad y se define como el área de superficie, ya sea de tierra o de agua, ecológicamente productiva requerida para producir los recursos consumidos  y además para asimilar los residuos producidos por un ciudadano medio de una determinada población humana.

Además, se puede calcular en diferentes escalas:

  1. Individuo: huelle ecológica de una persona
  2. Poblaciones: huella ecológica de una ciudad, región o país.
  3. Comunidades: huella ecológica de las sociedades agrícolas, industrializadas, etc.

¿Qué puedo hacer para reducir mi huella ecológica?

Existen muchas cosas que puedes hacer para reducir tu huella ecológica. Empieza por las acciones que te parezcan más faciles y alcanzables según sea tu situación  y no intentes hacer todo al mismo tiempo ya que es más facil de que desistas.

A continuación te presentamos una larga lista clasificada de acciones que puedes poner en práctica:

Electricidad

  • Prioriza el uso de luz natural siempre que sea posible.
  • Cambia tus bombillas tradicionales por bombillas LED:  Ademáas de reducir el consumo de luz de 700 kWh/año a tan solo 150, ahorrarás más de 80 euros anuales. Cuando tu bombilla deje de funcionar, llévalas a tu punto de venta habitual para que las reciclen.
  • Apaga las luces y el monitor del ordenador al salir de la habitación.
  • No abras el frigorífico más tiempo de lo necesario: además, no introduzcas en él alimentos calientes.
  • Elige electrodomésticos con una etiqueta enerética con clasificación A+++ y del tamaño adecuado a tus necesidades.
  • Apaga la vitrocerámica unos minutos antes de tener lista la comida: el calor restante terminará de cocinar los alimentos.
  • Desenchufa los aparatos: Dejarlos en modo stand-by puede suponer alredeor del 6% de la factura de la luz.
  • Utiliza la intensidad de calor adecuada al tamaño de la cazuela o sartén con la la que vas a cocinar.
  • Tapa la olla para que el agua hierva máas rápido.
  • Emplea una olla a presión para cocciones prolongadas.
  • Lava la ropa con agua fría siempre que sea posible y con la cantidad de detergente adecuada.
  • Evita en lo posible utilizar la secadora de ropa: estas emiten aproximadamente 2.5 kg de dióxido de carbono por carga.
  • Recarga baterías mientras haces deporte: se les puede colocar dinalos de buje a las bicicletas.
  • Utiliza las escaleras en vez del ascensor.
  • Elige compañías que utilicen energías renovables (solar fotovoltaica, solar térmica, eólica, geotérmica, hidroeléctrica, mareomotriz…): los combustibles fósiles son el principal responsable del efecto invernadero, la energía nuclear puede ser peligrosa y produce residuos radioactivos mientras que los agrocombustibles causan pérdida de biodiversidad y escasez de alimentos.
  • No la pongas a más de 20°C la calefacción: no es necesario andar en ropa de verano dentro de casa.
  • Abrígate en lugar de aumentar la temperatura de la calefacción.
  • Usa ventanas de aluminio con rotura de puente térmico o de PVC de doble cámara: así no se escapará nada de calor y además estarás mejor aislado de ruidos molestos que provienen del exterior.
  • Revisa y limpia periódicamente el sistema de calefacción: para asegurar de que siempre funcione eficientemente.
  • Cuando haga calor baja las persianas y abre las ventanas: de esta manera el el aire circulará  en verano y no será tan necesario el uso del aire acondicionado.

Agua

  • Asegúrate de que tu(s) grifo(s) no goteen. De lo contrario, repáralos: Una gota por segundo equivale a 25 litros por día.
  • Aprovecha el agua de lluvia.
  • Instala ahorradores de agua en cisternas y grifos.
  • Usa la lavadora y el lavavajillas con carga completa.
  • Enjabona toda la vajilla con el grifo cerrado y aclárala después.
  • Toma duchas cortas y corta el agua mientras te enjabonas.
  • Usa un vaso para enjuagarte la boca cuando te laves los dientes.
  • Coloca botellas llenas de agua en la cisterna: Se van utilizan más de 40 litros al día por el inodoro.
  • No viertas aceite, pintura, disolvente, etc. por el desagüe: Busca lugares autorizados para desecharlos.

Transporte 

  • En la medida de lo posible utiliza la bicicleta o camina: Además de no contaminar, utilizar la bicicleta en trayectos medianos nos permite hacer el ejercicio recomendado para mantener nuestra salud. Por otra parte, mientras más bicicletas se encuentren en circulación, será mas seguro para los ciclitas movilizarse.
  • Utiliza el transporte público en desplazamientos largos: Cuanta más gente lo use, más eficiente será.
  • Si no hay más remedio que coger el coche, compártelo o intenta de que utilice su máxima capacidad de pasajeros.
  • Realiza siempre  a tiempo el mantenimiento de tu coche: así sera usado de la manera más eficiente.

Compras y desechos

  • Compra en tiendas de productos a granel: para que uses tus propios envases y no consumas mas envoltorios o envases de plástico.
  • Elige prioritariamente los alimentos locales: Además de ser máas frescos, con ellos se fomenta la economía local, mejorando la riqueza del país y se reduce el CO2 producido por el transporte.
  • Haz compost.
  • Planifica tus comidas para no tener que desechar alimentos.
  • Consume alimentos de temporada.
  • Prepara comida casera: es más saludable que la procesada, tiene menos embalajes y es más económica.
  •  Evita comprar platos precocinados. Además de generar basura por su envase, estos platos contienen conservantes o antiapelmazantes para mejorar su conservación y una gran cantidad de azúcar, por lo que se emplea mucha agua al producirlo.
  • Reduce el consumo de carne: la producción de 1kg de carne necesita mucho más terreno, suelo fértil y agua que para producir un kilo de vegetales. Además, muchos animales viven en condiciones pésimas.
  • Di  no al ‘usar y tirar’: Evita cubiertos de plástico, botellas, platos… Así producirás menos basura y reducirás la explotación de materias primas.
  • Ten tu propia botella de cristal o termo para beber agua. Si rellenas tus envases que no sean de plástico.
  • Compra papel reciclado y sin blanquear.
  • Utiliza productos concentrados.
  • Utiliza productos de limpieza biodegradables y no tóxicos: por ejemplo, el vinagre y el limón son buenos limpiagrasas.
  • No compres pilas: y si las necesitas, que sean recargables. Nunca las tires a la basura ni las liberes al medio ambiente.
  • Realiza tus compras con bolsas de tela reutilizables: las bolsas de plástico son el segundo tipo de residuo más común encontrado en aguas internacionales.
  • Recicla todo lo posible: pon atención a la hora de clasificar los objetos según sea el material con el que están hechos.
  • Arregla lo que se estropee en vez de tirarlo.
  • Vende lo que no quieras o dónalo, evita tirarlo tires.
  • Utiliza la facturación electrónica: de esta forma evitas el consumo de papel.
  • No imprimas lo que no necesites.
  • Opta por ropa de mejor calidad, para que dure más.
  • Intercambia la ropa con amigos/as, dónala o compra en tiendas de segunda mano.

    Poniendo en practica estas simples acciones, estás colaborando en la conservación de nuestro planeta y a que las futuras generaciones tengan un lugar mejor donde vivir. ¡Depende todos y de cada uno de nosotros!
Redactor

Escrito por raquel

Actualizado el 9 Jul, 2020

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