Impuesto al sol: qué era y los beneficios de su derogación

Resumen: Durante el año 2015 se aprobó un decreto-ley que regulaba el autoconsumo eléctrico en España, o dicho de otra manera y más comúnmente conocido, aquel año entró en vigor el llamado «impuesto al sol».  Tres años más tarde y después de una moción de censura, el impuesto al sol fue derogado. En las siguientes lineas explicamos en qué consistía esta ley y cuál es la alternativa a día de hoy.

Primero, expliquemos de una manera sencilla en qué consistía el impuesto al sol:

Imagina que todos los días antes de ir a trabajar bajas al bar de debajo de casa a por tu placer mañanero: tu tacita de café con leche, cortado o solo. Pagas tu euro y arrancas el día con enegía. Es un ritual que repites día tras día: bajas, saludas a Paco y le pides el cortado, te tomas el café, lo pagas y te vas a trabajar.

Un buen día decides empezar a hacerte el café en casa. Compras el café en tu supermercado de confianza y todas las mañanas te lo preparas. Pero cada mañana, cuando sales de casa, Paco te espera en la puerta del bar. Tienes que pagarle 50 céntimos por el café que te has preparado en casa.

El café de Paco

Tu café hecho en casa es el autoconsumo. Paco, el llamado Impuesto al Sol. ¿El pretexto de Paco? Por si algún día se te acaba el café en casa y tienes que bajar a por el al bar. Es decir, un por si acaso, el día de mañana, el 100% de la electricidad que consumes en tu hogar vuelve a ser de la red eléctrica y no fruto del autoconsumo. Se conocía como el peaje respaldo.

Para que lo veamos más claro, sería como usar la bicicleta a diario y tener que pagar un impuesto por no gastar en gasolina  o pagar un impuesto por consumir los huevos de las gallinas de tu propio corral y no las del mercado. ¿Sería justo?

Por fortuna para quienes hacen uso del autoabastecimiento, este decreto de ley fue derogado el 5 de octubre del 2018, lo cual trajo consigo una simplificación de los trámites burocráticos que había que llevar a cabo, así como los trámites técnicos.  Se ha reconocido el derecho al autoconsumo compartido, pudiendo aprovechar de esta manera las economías de escala, y, por si fuera poco, el consumir la propia energía eléctrica generada es ahora un derecho reconocido, creando la posibilidad de no depender de comercializadoras . La pregunta que surje es: ¿Podremos llegar al momento de dar de baja el contrato de luz con dichas empresas en el futuro? Quién sabe, hoy por hoy sólo podemos informarnos de cómo comparar las ofertas de las diferentes comercializadoras, como por ejemplo en función del precio de kWh, con el fin de encontrar la que más se amolde a nuestras necesidades.

Por si fuera poco, se prohíbe establecer peajes a toda energía renovable autoconsumible en España.

Desde aquel día, el autoconsumo no ha hecho otra cosa que verse cada vez más fomentado e incentivado. Por ejemplo, el pasado abril de este mismo año 2019 el Gobierno aprobó un Real Decreto con el fin de impulsar el autoconsumo eléctrico, enfocado y pensado sobre todo a los hogares y pequeñas empresas, incrementando el público que da de alta la luz con Iberdrola.

Junto a la muerte del impuesto al sol, nace un nuevo modelo: el consumidor-productor. El que hasta ahora ha sido un mero consumidor que dudaba de qué tarifa de luz contratar, si se adentra en el mundo del autoconsumo, pasa a ser una engranaje más en la maquinaria que es el mercado energético, y puede llegar a ver en su factura eléctrica una reducción de hasta incluso un 35% del total. Aún así si no te convence la energía solar, siempre puedes informarte sobre las ventajas del gas natural y las comercializadoras de gas.

Redactor

Escrito por Aitoral

Actualizado el 9 Jul, 2020